
Pep Vila competirá en el Transorientale
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Pep Vila es un aventurero nato. Lleva la competición
en la sangre y no le van los convencionalismos.
Presente en el auditorio de Lisboa en el momento
en el que Ettiene Lavigne comunicó a los que iban
a participar en la trigésima edición del Dakar su
suspensión, Pep buscó nuevas pruebas en las que
competir y en las que hacer acopio de su buen pilotaje
a bordo de un camión hecho a su medida.
¿Cuál fue tu sensación tras la suspensión
del pasado Dakar?
Fue una sorpresa para todos los que allí estábamos.
No entraba en la cabeza de nadie, aunque
es cierto que era una cosa que se intuía que podía
suceder. La carrera se disputaba en África y éste
es un continente lleno de conflictos. Teníamos los
vehículos verificados para comenzar la marcha, pero estaba claro que la suspensión se iba a
producir desde que el Ministro de Exteriores francés realizó las declaraciones recomendando
que no se fuera a Mauritania. Pero no nos lo queríamos creer.
¿Por qué iniciar ahora una nueva aventura en el raid Transorientale 2008?
Ya estuve inscrito hace tiempo en la prueba precursora, el París-Pekín, y se suspendió. Entonces
había muchos problemas políticos para entrar en China. Ahora arranca de nuevo con
mucha fuerza. Creo que puede ser una prueba de referencia dentro del mundo de los raids
con miras al futuro. Asia empuja fuerte, está invirtiendo mucho dinero en el mundo de la competición
y ahora quien está detrás de la carrera son instituciones muy sólidas.
¿Cómo recuerda aquella inscripción frustrada al París-Pekín?
Esto fue a mediados de los noventa. Por aquél entonces ya vimos que era una carrera interesante
y ambiciosa pero que le faltaba dar un golpe de timón. El Transorientale puede ser un
buen heredero, tanto por el nivel de participación –especialmente de pilotos privados–, como
por el apoyo de patrocinadores. A todo el mundo le apetece hacer una travesía por sitios
inhóspitos y muy poco conocidos. Creo que eso es lo que más nos ha atraído a la hora de
valorar nuestra participación.
¿Cuál es el objetivo en la carrera? ¿Pensáis en alguna posición como meta?
Nuestro propósito es, como siempre, terminar.
Pasarán muchas cosas, será duro, son muchos
kilómetros, muchos días y nosotros somos un equipo privado y modesto. En la taiga rusa, habrá
zonas de mucho barro, otras en las que el reto será pasarlas y ya no ir a buscar un buen
crono; también habrá mucha arena en la Mongolia china. Primero queremos terminar y si
lo hacemos entre los diez primeros estaría muy bien, pero no es una meta que nos podamos
proponer sin saber como serán los inicios.
El camión es el mismo con el que os inscribisteis al Dakar; ¿cómo se prepara
un vehículo así para una prueba como el Transorientale?
El nuestro es un camión de serie y además es un modelo antiguo. Tiene dieciocho años pero lo
hemos ido evolucionando con el tiempo, siempre de la mano de la renombrada organización
Epsilon. Su origen era para el trabajo en la construcción y nosotros lo hemos ido adaptando
y optimizando para la competición. Si seguimos con él es por el compromiso de motor, potencia,
peso y fiabilidad que es lo que a nosotros nos da más garantías. El camión es totalmente
mecánico, no hay electrónica y eso nos da un mayor margen de maniobra en caso de que
haya roturas o incidentes puesto que no necesitaremos de sofisticados equipos informáticos,
de los cuales no disponemos al ser un equipo privado. Es un vehículo del todo manual pero
extraordinariamente
fiable, una caractarística
muy importante
en un raid de estas
características.