Tras la disputa de la segunda etapa, el piloto Repsol Nani Roma sigue líder de la prueba portuguesa, con 25 segundos de ventaja sobre su compañero de equipo Luc Alphand. La mala fortuna en cambio se ha cruzado hoy en el camino de Stéphane Peterhansel, que ve esfumadas sus aspiraciones de victoria tras terminar el día a 55 minutos de Roma, que comanda la general al volante del Mitsubishi Montero Evolution MPR14 Diesel.
La lluvia caída durante la noche ha obligado a la organización a recortar parte de la especial que los participantes debían recorrer en dos ocasiones, una por la mañana y otra tras una asistencia rápida al mediodía.
Al final, han sido 73 kilómetros cronometrados en un bucle por el que han realizado dos pasadas, un recorrido caracterizado por la gran dificultad y exigencia de unas pistas muy resbaladizas. A pesar de romper un componente del turbo, “Nani” Roma ha podido mantener un buen ritmo y conservar el liderato de la clasificación general, por delante de Alphand, que se mantiene como el mayor rival de esta carrera.
Peterhansel ha tenido una salida de pista en la primera especial, y su coche ha quedado atrapado en un agujero diez metros más abajo del camino. Al final y después de estar colocando piedras debajo de las ruedas de su Mitsubishi Montero Evolution MPR13, Peterhansel ha podido volver a la carrera, cediendo al término de esta cuarta especial algo más de una hora sobre Nasser Al-Attiyah, vencedor de la etapa de hoy.
La consigna ahora para Alphand y Roma es mantener un ritmo de carrera elevado, pero sin arriesgar más de la cuenta, ya que el objetivo es no cometer errores y conservar el margen de 25 minutos que llevan sobre el tercer clasificado, el portugués Filipe Campos.
Mañana tendrán lugar dos nuevas especiales -de 204 Km.- que llevarán la caravana a Évora, de nuevo en Portugal.
"Nani" Roma >> 1º, 7h 35min 30seg
“La especial de esta mañana estaba muy delicada y era muy peligrosa, porque patinaba muchísimo. Además, hoy hemos probado unos neumáticos con un compuesto nuevo y nos ha costado un poco adaptarnos. Ha llovido toda la noche y ha habido zonas con bastante barro, así que hemos sido bastante prudentes, porque era peligroso. En la primera especial se me ha roto un componente del turbo y el coche ha perdido mucha potencia. Entonces he ido pilotando más fino, sin hacer grandes apuradas, aprovechando más las inercias y sin cometer errores. He disfrutado mucho y la verdad es que me ha sorprendido mantener el liderato, porque el turbo no funcionaba y pensaba que perderíamos más tiempo. Estoy muy contento de mantenerme líder, porque además no lo hemos podido reparar al mediodía y hemos hecho toda la segunda especial con este problema.”